Tema: Cantantes musicales.
Punto de Vista: La euforia que causa Marco Antonio Solís en el público latinoamericano.
Hipótesis: El éxito de Marco Antonio Solís se debe a que al público le gusta el estilo religioso que tiene el cantante.
No es casual que Marco Antonio Solís se arregle continuamente la barba y salvaguarde el corte de su pelo. Y es que el cantante mexicano no forja nada al azar. Está conciente que su figura mesiánica capta la atención del público popular en Latinoamérica y le saca provecho a eso. Así y solo así, podríamos explicar el fenómeno masivo que se produce en cada gira que el artista realiza. Una masa completamente irracional que se aglutina horas y horas para ver a su ídolo y que es capaz de hacer todo lo que esté al alcance de sus sudorosas manos para lograr dicho objetivo. Un verdadero rebaño luchando para llegar a su pastor.
Sabemos que un alto porcentaje de la religión católica esta concentrada en Sudamérica. Sin ir más lejos, Brasil es el país más católico del mundo. Entonces ¿Qué pasa cuando una persona con el look de Jesús comienza a repartir bendiciones y cantar canciones románticas? La respuesta está sutilmente esbozada en el primer párrafo, pero falta finalizar dicha tesis.
miércoles, 25 de abril de 2007
miércoles, 18 de abril de 2007
¿De verdad fue una Chilena la que ganó?
La mentalidad del chileno es muy pacata y mediocre. Por eso siempre pone en duda los logros de sus compatriotas. ¿Cuántos le dan la verdadera importancia al Nóbel obtenido por la Mistral y Neruda? Las mujeres chilenas se ríen de las estúpidas aspiraciones que tienen los hombres con el deporte ¿Cuántas de ellas saben que Marcelo ‘Chino’ Ríos acaparó el número uno del tenis mundial? Sí es cierto, chilenos han estado en el primer lugar del podium: escritores, deportistas y hasta Cristian de la Fuente ha actuado con Silvestre Stalone en Holliwood.
Hoy nuestro país puede jactarse de que una chilena ganó el galardón más importante en el periodismo: el Pulitzer. Al momento que la noticia comenzó a circular en la prensa nacional, se dijo que era solo hija de madre chilena, pero nada más. ¡¡Que asco!! Si no pueden aceptar que de nuestro delgado y extenso territorio, parecido a un ají, salga una persona con la imaginación y talento necesario para ser reconocido a nivel internacional, pueden seguir con sus vidas fomes, rutinarias y carentes de orgullo. Al menos, Elliot se siente chilena, habla como chilena, pero, afortunadamente, no piensa como tal.
El primer paso para que un chileno logre algo importante, es cambiar su mentalidad. Porque si una persona tiene problemas en la papila gustativa, por más que la comida le quede sabrosa, no vale de nada. ¿Dónde quedó la catalogación de ‘ingleses de Sudamérica’? o que el himno nacional era el más lindo del mundo. ¡Burradas!, se deben enorgullecer por lo real y no lo imaginario. Hoy lo real es que una CHILENA ha ganado el premio periodístico más importante, para alegría de algunos o incredulidad de otros.
Hoy nuestro país puede jactarse de que una chilena ganó el galardón más importante en el periodismo: el Pulitzer. Al momento que la noticia comenzó a circular en la prensa nacional, se dijo que era solo hija de madre chilena, pero nada más. ¡¡Que asco!! Si no pueden aceptar que de nuestro delgado y extenso territorio, parecido a un ají, salga una persona con la imaginación y talento necesario para ser reconocido a nivel internacional, pueden seguir con sus vidas fomes, rutinarias y carentes de orgullo. Al menos, Elliot se siente chilena, habla como chilena, pero, afortunadamente, no piensa como tal.
El primer paso para que un chileno logre algo importante, es cambiar su mentalidad. Porque si una persona tiene problemas en la papila gustativa, por más que la comida le quede sabrosa, no vale de nada. ¿Dónde quedó la catalogación de ‘ingleses de Sudamérica’? o que el himno nacional era el más lindo del mundo. ¡Burradas!, se deben enorgullecer por lo real y no lo imaginario. Hoy lo real es que una CHILENA ha ganado el premio periodístico más importante, para alegría de algunos o incredulidad de otros.
miércoles, 11 de abril de 2007
Libertad!!
“…y así Dios perdonará las malas obras en la tierra y les concederá la vida eterna”. El cura cerró el féretro de la anciana. Las pocas personas que concurrieron al funeral se fueron de inmediato sin derramar lágrima alguna. Y es que Gema Bustamante no tuvo mucha gente que la quisiera, ya que sus 87 años de su vida no estuvieron exentos de problemas y tragedias.
Una hora antes de empezar la misa del domingo, Rosa vistió y peinó a su hija Gema, la única mujer de cinco hermanos. La familia Bustamante era tradicional y conservadora, por lo tanto a los hombres los educaban para ejercer una carrera política y a Gema, para ser una buena esposa, lo que ella nunca aguantó. Fue ese estilo de vida lo que la llevó, a sus 14 años, a escaparse de su casa. Sus padres nunca más la volvieron a ver.
Luego de vagar por las pintorescas calles de París, la mujer corrió lo más rápido que pudo. Los policías franceses no lograron alcanzar a la joven delincuente, quien robó dos marraquetas y un pastel de la panadería. Dicha mujer hambrienta y solitaria parecía no tener remedio alguno. “Gema ya creció. Nadie le dice que es lo que tiene que hacer”, gritaba llorando al mismo momento que dejaba de correr. En ese instante se miró el tatuaje hecho por ella misma con un fierro caliente. La marca, ya cicatrizada, contenía la palabra ‘libertad’.
(NO TERMINADO)
Una hora antes de empezar la misa del domingo, Rosa vistió y peinó a su hija Gema, la única mujer de cinco hermanos. La familia Bustamante era tradicional y conservadora, por lo tanto a los hombres los educaban para ejercer una carrera política y a Gema, para ser una buena esposa, lo que ella nunca aguantó. Fue ese estilo de vida lo que la llevó, a sus 14 años, a escaparse de su casa. Sus padres nunca más la volvieron a ver.
Luego de vagar por las pintorescas calles de París, la mujer corrió lo más rápido que pudo. Los policías franceses no lograron alcanzar a la joven delincuente, quien robó dos marraquetas y un pastel de la panadería. Dicha mujer hambrienta y solitaria parecía no tener remedio alguno. “Gema ya creció. Nadie le dice que es lo que tiene que hacer”, gritaba llorando al mismo momento que dejaba de correr. En ese instante se miró el tatuaje hecho por ella misma con un fierro caliente. La marca, ya cicatrizada, contenía la palabra ‘libertad’.
(NO TERMINADO)
miércoles, 4 de abril de 2007
Alfredo Jocelyn-Holt

Difícil fue encontrar algún columnista que me agrade, esencialmente porque cuando leo diarios o revistas no estoy pendiente de quién escribe los artículos. Una mala práctica, lo reconozco. Sin embargo, revisando algunos semanarios del ‘Qué pasa’ me di cuenta que los escritos del historiador chileno Alfredo Joselyn-Holt me llamaban mucho la atención no tan solo por su manera de pensar, sino por la forma directa y agresiva con la que expresa su visión de las cosas.
Alfredo Joselyn-Holt estudió Historia del Arte en la Universidad John Hopkins, recibió el grado de Doctor en Oxford y se tituló de abogado en la Universidad de Chile, en donde hoy se desempeña como académico. Dicho currículo lo enorgullece y cada vez que puede se lo enrostra a las personas que no comparten sus pensamientos y análisis, las cuales no son pocas, ya que a lo largo de su trayectoria se ha visto enfrascado en duras discusiones y peleas con altos personeros de la política nacional.
El autor de la ‘Historia General de Chile’ se ganó el apelativo de “Bonvallet intelectual” por su manera franca y sin filtros de criticar a los políticos de nuestro país. Un ejemplo claro de esto es cómo el 2005, en un encuentro realizado por la fundación ChileMedios, el historiador emplazó a la entonces candidata a la presidencia Michelle Bachelet, catalogándola de “producto de marketing mediático, populista, y la carta tapada de la fuerza militar (por su pasado vinculado a la Fach)”.
Jocelyn-Holt dice lo que piensa y piensa lo que escribe. Eso el lector puede confirmarlo al leer sus artículos. No dispara por disparar, ni critica a las personas (generalmente políticos) sin algún fundamento o argumento. Una de las cosas que más me agrada y valoro al leerlo es que su tendencia política no es claramente definible, lo cual, a mi modo de ver, le da mayor objetividad e imparcialidad a sus dichos. Se reconoce a sí mismo como una persona que fue contraria al régimen militar, pese a que durante ese periodo recibió la beca Presidente de la República; por otra parte, ha reprochado duramente los gobiernos concertacionistas. De forma pública se ha declarado un “liberal conservador”, seguidor de la derecha antimilitarista previa a 1964 y partidario de los regímenes parlamentaristas.
Sus columnas están llenas de ironías que hacen más dinámica y entretenida la lectura. Además, se ve marcada su profesión de historiador al comparar constantemente acciones y errores del presente con sucesos del pasado, haciendo analogías y jactándose un poco del conocimiento que tiene. Sin embargo, eso, personalmente, no molesta, sino que fortalece aún más lo que dice. Muchos han descrito a Jocelyn-Holt como una persona soberbia y presumida, lo cual no deja de ser cierto, pero es eso lo que quizás atrae a las personas a comprar sus libros o a leer sus artículos. Tanto detractores como seguidores saben que su palabra tiene peso. Sus ironías, ataques o críticas han cosechado odio y respeto en el círculo de poder chileno.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)